Cámara Hiperbárica

La oxigenoterapia hiperbárica consiste en respirar oxígeno puro en una cámara presurizada y se trata de un método no invasivo y sin dolor. En la cámara hiperbárica, la presión del aire se eleva hasta tres veces más que la presión del aire normal y, en estas condiciones, los pulmones pueden respirar más oxígeno de lo que sería posible respirando oxígeno puro a una presión de aire normal.

¿Para qué sirve?

En ocasiones, cuando un tejido corporal se lesiona, pude requerir más suministro de oxígeno para sanar.

¿Cuándo se indica la cámara hiperbárica?Es un tratamiento bien consolidado para las siguientes situaciones:

La enfermedad por descompresión, un riesgo en la práctica del buceo que padecen los submarinistas en el momento de ascender a la superficie.
La intoxicación por monóxido de carbono, como puede ocurrir en los incendios, por ejemplo.
La intoxicación por monóxido de carbono en envenenamiento de cianuro.
La existencia de burbujas de aire en los vasos sanguíneos (la denominada embolia gaseosa arterial).
Anemias graves (que no pueden ser resueltas mediante transfusiones de sangre).
Ciertas clases de pérdida de audición, como la sordera súbita.
Infecciones, del tipo abscesos o gangrenas o lesiones cutáneas por aplastamiento.
Cura de heridas que no cicatrizan como consecuencia de la diabetes (como el pie diabético), las lesiones por radiación o las quemaduras. El oxígeno que transporta la sangre a todo el cuerpo ayuda a combatir las bacterias y a estimular la liberación de sustancias en los tejidos corporales llamadas “factores de crecimiento”, que favorecen la cicatrización.